No fueron, en verdad, muchas las virtudes de las políticas implementadas durante la década del noventa y una de las áreas que menos se destaca, sin dudas, es la del régimen macroeconómico vigente durante el período. La experiencia de apertura comercial y financiera con tipo de cambio fijo y moneda convertible fue bochornosa y culminó en un episodio de crisis trillizas (fiscal, bancaria y de balanza de pagos) de dramáticas proporciones
